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Perfiles Empresariales

Por Roberto Mena

Enríquez Savignac

 

Cuando Antonio Enríquez Savignac fungía como secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT) en Madrid, confesaba que era un sueño imposible consolidar el gran potencial turístico de México porque el sistema político mexicano no está estructurado para alcanzar la coordinación entre todos los sectores involucrados que la tarea exige.

 

Enríquez, uno de los pocos turisteros públicos respetados que hemos tenido, falleció hace poco a los 75 años. Sus posturas sobre lo frustrante que resulta pretender darle al turismo la prioridad que merece sin una firme voluntad presidencial, y más hoy cuando se perfila como una de nuestras escasas opciones ante el inminente colapso petrolero, eran políticamente incorrectas. Seguramente por eso su muerte pasó desapercibida para Banco de México, donde militó, y ni qué decir de Sectur, que encabezó en 1982-1988.

 

 

En una de las ocasiones en que platiqué con él durante esa estupenda feria turística que es Fitur, en Madrid, le pregunté si la amargura que le había dejado el no haber podido hacer gran cosa en Sectur durante el sexenio delamadridista no le impedía vislumbrar un futuro más positivo para el turismo en México.

 

Dijo que, tratando de ser realista, parecía que siempre hay algo que le impide al presidente en turno el tomar la decisión de hacer que el turismo pueda dar un jalón definitivo, como en España. Con LEA y JLP no se pudo porque fue la docena trágica de las frivolidades. Al que lo dude, examine quiénes estuvieron en Turismo: Julio Hirschfield Almada, Guillermo Rossell de la Lama, y la inolvidable física de la UNAM, integrante del CGH en 1968, novia del cabecilla Marcelino Perelló, esposa del hijo mayor de LEA, Luis Vicente Echeverría Zuno, y después novia de Jolopo, Rosa Luz Alegría Escamilla.

 

Con Miguel De la Madrid tampoco, decía Enríquez, porque fue época de transición macroeconómica por la crisis heredada. Con Salinas menos pues había otras prioridades, como lo demuestran sus nombramientos en Sectur. Primero, Carlos Hank González (“yo nomás estoy de paso”), luego un turistero que pudo haber dado resultados pero nones, Pedro Joaquín Coldwell de los Joaquín de Cozumel, y finalmente Jesús Silva Herzog (“yo nomás estoy de paso”).

 

 

Cuando llega Silvia Hernández, en verdad le echó los kilos, pero Ernesto Zedillo tenía la cabeza en otra parte, como lo demuestra su nombramiento de Oscar Espinosa Villarreal. Fox pensó que alguien con vocación IP serviría, y trajo a Leticia Navarro, muy buena antes en Jafra y muy buena después en DHL, pero desconocedora de los intríngulis políticos. Además, con un mandatario pusilánime como Fox, era imposible aspirar a la coordinación interinstitucional. A mitad de sexenio Fox puso a Rodolfo Elizondo, quien inconcebiblemente fue ratificado por Felipe Calderón, lo que se percibe como señal de que, dígase lo que se diga, el turismo seguirá en segundo plano por las numerosas dificultades que enfrenta el gobierno calderonista.

 

Vale recordar porqué Enríquez Savignac es considerado uno de los forjadores de Cancún, una paternidad disputada por muchos. En 1969, Banco de México, que dirigía Ernesto Fernández Hurtado (mismo que anunció la devaluación de 1976), integró el Fondo de la Infraestructura Turística (Infratur) para desarrollar un programa integral de centros turísticos. Fernández asignó a Enríquez Savignac la tarea de encabezar estudios para identificar nuevos sitios, y así fue como surgieron Cancún e Ixtapa-Zihuatanejo como prioridades de inversión que generarían un aumento de 6% en el PIB. Gustavo Díaz Ordaz aprobó el proyecto, y LEA lo capitalizó. En 1974, mismo año en que Quintana Roo se hizo estado, se inauguró el primer hotel en Cancún.

 

Resulta lamentable que Enríquez Savignac sea más reconocido en el extranjero que en su propio país. Francesco Frangialli, quien ha sido secretario general de la OMT desde que relevó al propio Enríquez en 1996 después de seis años en la chamba, señala que nadie como don Antonio reconocía los profundos vínculos entre la actividad turística y el desarrollo económico. En este tema, dice Frangialli, Enríquez colocó a la OMT en el camino de enfocarse en el desarrollo económico como primera prioridad del turismo. Entre los países que mayor desarrollo turístico y económico han tenido por observar estos lineamientos de dedicar más recursos al turismo, dice Frangialli, están China, Indonesia, Turquía, Hong Kong, Australia y Vietnam. Nótese que no menciona a México.

 

rmena@eleconomista.com.mx

 
 
 
 
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