Columnistas
De Esto y AquelloTribuna PúblicaMarket PubCiudad AbiertaEditorialAnálisis TurísticoComentariosEl Despertar HoteleroAlrededor del turismoNuestro pasadoDespegandoPerfiles Empresariales
El Ejecutivo del día
Noticias principales
ArrendadorasCrucerosAgencias de ViajesHoteleríaLíneas AereasGeneralesDestinos Extranjeros
Preguntas cónsul EUA
Sugerimos a todas¡Haga su trámite ahoraSoliciten su citaVacaciones de VeranoConsejo General
Secciones Especiales
Las VegasVisit Florida
Suplementos
OrienteExpo VacacionesMallsLunas de MielLíneas AéreasHotelesSudaméricaEuropaEstados UnidosCancúnCruceros
Núm. anteriores
 
 
     

Comentarios

Por: Eduardo Chávez Guerrero

 

¿Es bueno o es malo? 

La Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados

Un voto de confianza para la ignorancia

La Sectur repite titular por primera vez en su historia,. Esto ¿es bueno o es malo? Yo pienso que todo lo contrario, como diría el angelical Echeverría.

 

Es bueno, si se deshacen todos los nudos gordianos que existen en la esclerótica estructura de la Secretaría y que nos da la impresión ha sido contagiada al Consejo, pues el organismo que Oscar Espinosa concibió fue el de une entidad promotora, ágil, creativa y con visión empresarial y ahora lamentablemente (cualquiera se puede dar cuenta) se está invadiendo de burocracia y ya no es ni sombra de lo que era. Como se puede constatar fácilmente nunca ha habido exigencia para que se convierta en un organismo productor con estructura de cuotas y no de méritos políticos.

 

La iniciativa privada, al negarse recientemente a manejar el Consejo cuando se lo ofreció la administración publica del sector, le reconoció, de hecho, capacidad a Sectur para dirigir a este organismo ahora con todos los “expertos” que está nombrando el titular. Los empresarios se ataron las manos solos y no pueden objetar ninguna decisión o proyecto, pues la mencionada negativa es su aceptación de que no tienen la capacidad para esta responsabilidad.

 

 

En el pasado Sectur se ha tomado muy en serio ser el proponente de legislación para el sector. Aún cuando es necesario tener coherencia y orden ¿Qué legislación necesita la promoción del país? Las acciones y estrategias normativas las deben dictar los actores que “hacen el gasto”: aerolíneas, hoteles y la micro-industria del sector. De ahí parto a la sugerencia que el Secretario debe aprovechar el equipo de verdaderos expertos que siempre ha existido de extracción “nacional” y que son los directores o gerentes de ventas de hoteles, para elaborar la política comercializadora. Los hoteleros sufren cotidianamente con la exigencia de crear planes de mercadotecnia, de medios y de relaciones públicas por nombrar algunas de los capítulos de la comercialización para estar adelante de la competencia. No se necesita sangrar al presupuesto otorgando jugosos contratos a empresas extranjeras que históricamente solo llegan a la repartición, cuando ven que hay nuevo “jefe” al que le endulzan el oído y la vista, lo convencen de que son los salvadores del turismo y no dejan huella que valga la pena recordar cuando se van. Eso sí, se van con la cuenta de banco engordada.

 

En el esquema actual y como proponente de legislación La Sectur cabildea con las Comisiones de Turismo de la legislatura que estén en funciones aunque estos grupos siempre están conformadas por individuos ignorantes en la materia y como quien dice son “la iglesia en manos de Lucero”. Estos sabios varones, modernos solones por voz del Presidente de la actual comisión han llegado a la desfachatez de aceptar que “lejos de ser un problema la falta de experiencia (en turismo) de la Comisión, debe verse como un “área de oportunidad” (¿?¿?) para (escuchen estas preclaras declaraciones) “procesar el marco moderno que requiere el turismo para hacerlo competitivo a nivel nacional e internacional, así como para resolver el problema de presupuesto”.

 

Ya encarrerado y sin perder el aliento, el Presidente de la Comisión se despoja de todo pudor y pide “un voto de confianza para los legisladores para demostrar que ¡aprenderán sus funciones!”… Qué vayan a aprender turismo, empleándose como meseros, bell-boys, recepcionistas, mecánicos de mantenimiento, camaristas y otras disciplinas más que son las que verdaderamente forjan “turisteros”.

 

 

Se me olvidó mencionar (pequeño detalle) que de los 30 diputados integrantes de la Comisión, 25 no tienen experiencia en el sector. Con el manoseo que se la da a la palabra experiencia, yo pregunto que quieren decir estos señores con “experiencia en turismo”. ¿Viajar mucho?

 

¿Tener presencia innecesaria en foros internacionales? ¡Que monserga¡ Lo único que aprenden de turismo es a viajar y posiblemente ni eso, pues cuando salen de viaje, se dedican a las compras principalmente. ¿Visitas museos o zonas históricas? ¡Que desperdicio de tiempo!

Hablan de resolver el problema de presupuesto. ¿Cuál es el problema? ¿Es insuficiente?

 

Pensamos que primero debe vigilarse muy de cerca como se gastan las partidas federales y el impuesto de alojamiento pues ambos son exclusivamente para promoción. Si a eso se refieren como el problema, aplaudiremos siempre cualquier medida que obligue a la transparencia en el uso de recursos financieros, así como asegurar implementación de acciones inteligentes.

 

También hablan (y aquí aflora la ignorancia en el turismo del país de estas personas) de procesar el marco moderno que requiere el turismo para hacerlo competitivo a nivel nacional e internacional. ¡Que sabio suena esto¡ Aún cuando yo encabezo al grupo más radical de “protestantes”, pues siempre estoy protestando, se debe reconocer que México es MUY competitivo y estamos a la vanguardia de muchos países cuando se trata de promoción y se nos reconoce un lugar a nivel mundial arduamente ganado. Ahora resulta que ellos nos van a enseñar a hacer competitivo al país. ¡Que presuntuosos¡

 

Como ven, queridos amigos, colegas y lectores, antes de ponerse mejor la situación, se va a poner peor.

 

 
 
 
 
ffff