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Caja de las Sorpresas

* * La influenza contagió al turismo

* Nuestras inmaduras relaciones exteriores

* Sectur y CPTM... ¿les queda grande la situación?

Ni siquiera en las crisis de cambio de sexenio cuando las devaluaciones se mantenían secretas hasta el último minuto, ni siquiera el 11 de septiembre del 2001 cuando, según algunos, “el mundo cambió”, ni siquiera con la crisis que se había desatado hacia finales del ahora lejano sexenio de Bush... en fin, nunca antes en los 40 años de historia de TURISTAMPA habíamos sido testigos de una crisis de esta naturaleza.

 

Unos microscópicos organismos han desatado una crisis en el sector salud que se ha ido controlando paulatinamente y que aparentemente pronto estará lo suficientemente contenida (con el resultado de que el nuevo virus, no tan peligroso como se pensó en un principio, simplemente pasará a formar parte de la larga lista de enfermedades contagiosas que “conviven” con los seres humanos a lo largo y ancho de todos los continentes menos la Antártida.)

 

Pero el virus ha desatado por lo menos otras tres crisis que no han sido manejadas con la misma eficiencia que la sanitaria: una económica, otra de relaciones exteriores y una más que ha contagiado a todos los ámbitos del sector turístico mexicano: transportación, hotelería, agencias de viajes, restaurantes, turismo doméstico, turismo de importación, turismo de exportación, tiendas, puestos de artesanías... en fin, todo lo que tiene que ver con turismo.

 

* * *

 

Las autoridades encargadas de la economía mexicana han mostrado desde que se inició el sexenio, y si somos honestos desde sexenios anteriores, que son muy obedientes para seguir los lineamientos que les marca el Banco Mundial, pero que son muy mediocres para activar la actividad económica mexicana. Han mostrado que son muy buenos para analizar lo que salió mal, pero muy mediocres para preveer, planear y modificar factores que ayuden a que nuestra economía crezca.

 

La situación actual está llevando a México a probablemente su peor crisis económica en la historia moderna y una de las peores desde Allende o Juárez cuando las guerras nos habían devastado.

 

Podríamos decir entonces, que por lo menos en la mente de nuestros funcionarios, la influenza ha tenido o puede tener el mismo efecto que una guerra... pero sí somos honestos, la cantidas de víctimas contagiadas y mortales no justifican realmente un manejo tan medroso de nuestra economía.

 

* * *

 

 

Pero no solamente el virus ha destapado lo débil de nuestros líderes económicos a nivel oficial, también han puesto en evidencia el manejo tan triste de las relaciones exteriores de México.

Por ejemplo, sabemos que la situación que algunos de nuestros conciudadanos sufrieron en China ha sido incómoda y hasta ofensiva, pero si somos honestos, se ha sacado de toda proporción y muestran una absoluta falta de entendimiento de la mentalidad china y de la manera en que ellos manejan las cosas no nada más con los mexicanos sino con todos los extranjeros y con su propia gente.

 

Los lineamientos internacionales de salud en el manejo de posibles pandemias señalan que una de las formas de enfrentarlas es a través de la cuarentena, y obviamente una cuarentena no es nada agradable para ninguno de los involucrados. ¿O se le habrá olvidado a nuestras autoridades que en situaciones similares en México hemos tenido a gente en cuarentena y que incluso en esta misma situación se ha mantenido en cuarentena a los posibles infectados?

 

Además, los noticieros no mencionaron que en China tuvieron o tienen en cuarentena a ciudadanos de su propio país y de otros países incluyendo a Estados Unidos. (Pero como los estadunidenses saben que su relación con China es muy importante y que además los orientales estaban siguiendo un procedimiento común en estas situaciones, pues no han hecho las mismas olas que hemos hecho en México.)

 

En otras palabras, las relaciones exteriores sí tienen que proteger a nuestros compatriotas, pero de manera madura y no con esa actitud infantil de “chócalas y córtalas” que tipifican la inmadurez con que México maneja sus relaciones exteriores en muchos casos.

 

No podemos enojarnos luego luego y perder el enfoque a largo plazo que es necesario para manejar las relaciones exteriores en el Siglo XXI. No podemos como nación evidenciar coraje o frustración de una manera tan melodramática y mucho menos ante gobiernos orientales que deben ser tratados por gente que entiende cómo funcionan.

 

No podemos enviar un avión de Aeroméxico como si llegara en misión de rescate a un país enemigo. China no es un país enemigo, y si algunos en nuestro país han visto su accionar como agresivo y racista es porque no entienen que los chinos manejan muchas cosas con una actitud que en Occidente puede verse como cruda y falta de tacto o civilidad, pero que no lo es en la mente de ellos.

 

Por otro lado, ¿cómo estarán viendo los chinos la reacción del gobierno mexicano? ¿Como un acto agresivo y poco amistoso? ¿Como un berrinche no digno de un país como el nuestro? En fin, veremos cuánto tiempo pasa antes de que las relaciones se normalicen con un socio comercial cada vez más importante.

 

En vez de gastar tanto dinero, tiempo y energía en pleititos, nuestra Secretaría de Relaciones Exteriores debería de contratar a varias agencias de relaciones públicas de influencia mundial no solamente en el sector económico sino también en el sector gubernamental, para ayudar a establecer una imagen diferente de la que se tiene de nuestro país en el mundo.

Pero la verdad es que estamos en pañales cuando se trata de diplomacia y pensamos que en el mundo actual se pueden arreglar las cosas con quejas y quejidos.

 

* * *

 

Y ahora hablemos del turismo: nuestro secretario ya dijo que nos vamos a enfocar en el turismo nacional y no vamos a hacer mucha promoción en el extranjero hasta que Estados Unidos quite su advertencia sobre México y que se anuncie que estamos libres de influenza, ese es un grave error. Hay que empezar ya.

 

Recuerdo cuando hace algunos años ocurrió el devastador sunami en Tailandia y otros lugares, a las tres semanas del incidente recibí como periodista una oferta de Thai para viajar a cualquier destino de Tailandia por 69 dólares el viaje redondo y el hospedaje gratuito en hoteles de cinco estrellas. Esa acción la tomaron porque querían mostrarle a la prensa mundial que las cosas estaban regresando a la normalidad y que los turistas ya podían regresar a Tailandia.

 

Si en México no tomamos acciones similares pronto, las consecuencias podrían ser devastadoras, de hecho ya lo han sido para muchos negocios turísticos. Nos preocupa lo que se está haciendo en Sectur y en el CPTM sobre esta situación. No creemos que lo estén haciendo con dolo, simplemente nos da la impresión que están enfrentado una situación que es muy grande para su capacidad de respuesta y que francamente se les ha salido de las manos.

 

Con créditos a hoteles, aerolíneas y otros negocios turísticos se estará tapando hoyos, pero no se estará resolviendo una situación cuya pronta resolución es importantísima para el futuro de México.

 
 
 
 
ffff