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* El Otro Centenario: El de la Aviación Mexicana.
* Significativo y que mueve a la Reflexión.
El pasado 8 de enero se cumplieron los primeros 100 años de la aviación mexicana. Hay que recordar que en esa fecha pero de 1910 Alberto Braniff elevó su endeble aeroplano Voisin por encima de los llanos de su hacienda de Balbuena, consiguiendo con esto colocarse como el primer aviador en realizar un vuelo efectivo en América Latina.
Alberto Braniff nació en el seno de una acaudalada familia porfirista. Fue aficionado al automovilismo, al boxeo y al toreo, esto es: Lo que ahora llamaríamos actividades de adrenalina, que desde luego podía financiar como juegos propios de un joven perteneciente a la élite cercana a Don Porfirio.
El verano de 1909 fue especialmente apasionante en Francia, pues se realizaron las primeras proezas de los aviadores galos. La familia Braniff se encontraba en su casa de veraneo en Biarritz cuando un aeroplano pasó sobre su residencia. Braniff consiguió que el piloto lo enseñara a volar y posteriormente compró de los hermanos Voisin un avión que embarcó a México, el cual arribó a finales de diciembre y fue transportado en ferrocarril a la Ciudad de México desde el puerto de Veracruz. Cerca de la estación de San Lázaro la familia Braniff tenía un Rancho con enormes llanos libres de obstáculos.
Braniff aprovechó las experiencias de otros precursores. Entre ellos los primeros aeronautas en globo Benito León Acosta y Don Joaquín de la Cantolla y Rico. Los pilotos de planeadores Juan Guillermo Villasana, Juan Pablo y Eduardo Aldasoro Suárez y Miguel Lebrija.
Es importante recordar también que una vez triunfante la Revolución Maderista y ya en el poder Don Francisco Indalecio Madero, éste se convirtió en el primer jefe de estado del mundo en volar en avión. Esto ocurrió en un monoplano Duperdussin, también en los llanos de Balbuena, el 30 de noviembre de 1911.
Otro hecho digno de ser recordado es que el primer combate aeronaval del mundo se verificó en Topolobampo, Sonora, entre el buque huertista “Guerrero” y el biplano Martin Pusher tripulado por el piloto constitucionalista Gustavo Salinas Camiña (sobrino de Don Venustiano Carranza) y por el mecánico naval Teodoro Madariaga, quienes bombardearon el barco huertista, haciédole perder posición y obligándolo a retirarse del enfrentamiento que mantenía con el buque cañonero constitucionalista “Tampico”.
El recordar estos hechos debe hacernos reflexionar sobre el hecho de que la aviación mexicana nació precisamente el año del Centenario de la Independencia, y a sólo 10 meses de que se iniciara la Revolución Mexicana. Es paradójico que la aviación mexicana, que tantos servicios ha dado al turismo, a los viajes de negocios, a la paz y al entendimiento entre los pueblos se haya estrenado precisamente en el momento en que nuestra nación entraba a una de las más convulsionadas etapas de su historia.
En pleno año del Bicentenario de Independencia de México y del Centenario de la Revolución Mexicana debemos hacer votos para que los gravísimos problemas que aquejan a nuestro país, derivados del pésimo liderazgo que hemos sufrido en los últimos años, no den pié a que, como ya acertadamente han alertado diversos estudiosos, incluido el propio Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, se desemboque en un estallido social.
Ojalá que los cambios de fondo que le urgen al país se puedan dar pacíficamente y que no veamos que el 2010 refrende la centenaria costumbre de este país de sumirse en una lucha fraticida.
Conmemoremos pues el Centenario de la Aviación Mexicana felicitando a los pilotos tripulantes y trabajadores de tierra de esa maravillosa actividad que tanto ha hecho por el turismo.
Resulta muy aleccionador que para cuando Alberto Braniff murió en 1966 ya los aviones de pasajeros volaban a cerca de la velocidad del sonido. ¿Qué habrá pensado el pionero, que en aquel 8 de enero de hace 100 años voló apenas una distancia de 25 metros, al comparar su frágil aeroplano con los modernos “jets” de los que fue testigo al final de su vida? ¿Qué pensaría si supiera que en 2010 los pasajeros seguimos volando a la misma velocidad que en el año de su muerte?
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